martes, 16 de agosto de 2011

Porque te quiero. Y punto.



—¿En qué piensas?
—En nosotros.
—Pues, no creo que tengas mucho en qué pensar. Entre nosotros no hay nada.
—Lo sé.
—Entonces, ¿por qué piensas en eso?
—Porque soy imbécil.
—¿Tanto como para estar enamorado de mí?
—Tanto como para robar la estrella polar y guardar su brillo en una caja, que te regalaría para iluminar tu vida. Tanto como para encontrar la lámpara de un genio y gastar mis tres deseos en ti. Tanto como para secuestrar tu sonrisa, así podría ser feliz el resto de mi vida.
—¿Y si te dijera que ahora soy yo la que te amo?
—Pues que sería tan imbécil como para estropearlo.
—¿Y si te dijera que yo estaré a tu lado para que no ocurra?
—Si eso fuera verdad te regalaría el cielo, la tierra y el mar. Así, siempre tendrías un pedazo de mi mundo cerca de ti.
—Pero, tú eres mi mundo.
—Sabes que eso no es verdad.
—Sí, lo sé.
—Entonces, ¿por qué lo dices?
—Porque soy tan imbécil de estar enamorada de ti, y tan cobarde de no ser capaz de habértelo dicho desde un principio.
—Vaya, pues ya somos dos. Pero, sabes que te quiero.
—Sí. En el fondo sabes que yo también te quiero.
—Sí, lo sé.
<3

1 comentario:

  1. No puedo soltar una burrada despues de leer algo tan bonito T___T
    Ju_Huevo

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