domingo, 11 de diciembre de 2011

Lo que daría por uno de tus besos.

Deseaba que sus manos se entrelazaran en ese mismo momento. Llevaban hablando toda la tarde. Risas. Sonrisas. Miradas que, para ella, no parecían decir nada. Desconocía la razón de aquellos sentimientos, de aquella maldita jungla creciendo en su interior cada vez que la veía. Su corazón hablaba por él. Su ser callaba para regalarle la libertad que necesitaba. Jugaba con las palabras y con cada instante. Le gustaba ver las reacciones de los demás para descubrir sus verdaderos pensamientos, aunque siempre eran meras suposiciones sin ningún valor al que amarrarse. Aquellos momentos le robaban una estúpida sonrisa que se dibujaba en su rostro cuando menos se daba cuenta, "maldita sea" pensaba mientras se imaginaba. De hecho, no quería irse a la cama si no era con ella, no quería abrir los ojos si al abrirlos no se encontraba ella delante, no quería dormir por miedo a no despertarse nunca más, pues no despedirse de ella sería el mayor de sus castigos.
—¿Sabes? Hoy he soñado contigo. —dijo la muchacha.
—¿Ah, sí?
—Sí. —sonrió levemente.
—Dime lo que pasaba, al estilo de las historietas que me contaba mi abuelo y con las que yo te he aburrido tantas veces.
—No seas tonto, me gustan mucho las historias de tu abuelo.
—¡Ah, entonces es por mi abuelo, no te gusta que te las cuente yo!
—Me encanta que me las cuentes tú. —río.— ¿Contento?
—Como un niño al abrir el primer regalo en Navidad. —le dedicó una de sus mejores sonrisas, no demasiado amplia pero tampoco demasiado escueta, demostraba lo que sentía pero sin excederse. En resumidas cuentas, era ideal para aquel momento.— Bueno, di.
Iba a poder mirarla, iba a poder quedarse embobado sin que ella le objetase nada, podría ver sus labios moverse, su pelo peinarse con el viento, el brillo de sus ojos contactar con el suyo. Lo mejor de todo era que no había planeado esa delicia, había surgido como obra del destino.
—Antes de nada, tengo que decir que es un sueño que tiene que ser acabado.
—¿Cómo? —preguntó anonadado.
—Eso lo verás cuando termine. —le guiñó un ojo y prosiguió.— Estábamos en un hermoso paraje, una especie de oasis en medio del desierto, solo para nosotros. Nos bañábamos en el pequeño lago de entre la maleza, donde una enorme cascada caía del cielo. Extraños animales nos miraban entre los arbustos con envidia, podía sentirlo. Después de nadar y agotarnos nos tumbábamos en la arena, y los rayos del sol hacían que tu piel brillara como las escamas de un pez. Yo dejaba que mis dedos sintieran el calor que desprendían bajando por tu brazo. Te hacía cosquillas. —no puedo evitar sonreír y colocarse su melena pelirroja detrás de la oreja.— Entonces, yo te decía "sigo esperando", tú te incorporabas y me mirabas con el pelo todavía empapado mientras contestabas "¿el qué?". Y antes de que pudiera contestarte todo se había desvanecido.
—Tenías razón, ese sueño tiene que terminar, que me corroe la curiosidad. ¿Qué sigues esperando?
Calló y se mordió el labio inferior. Quería hacerle esperar. Su única contestación fue una sonrisa acompañada de una fugaz mirada. Él tampoco le pedía que se lo contara, conocía sus intenciones, y no le importaba que su impaciencia le golpeara la boca para salir. Y, en ese momento, separó sus labios exactamente medio centímetro, y habló.
—Uno de tus besos.
Su corazón se asemejaba a uno de esos tambores de la orquesta de Carnaval. Incluso, sentía que por una milésima de segundo, su alma saltaba de alegría impidiendo a su corazón de latir. Se quedó inmóvil, mirándola, ruborizado, apreciándola con delicadeza, disfrutando de diciembre. Y, haciendo caso de lo que le decía, la besó. Sí. Había estado engañado todo ese tiempo, porque ella no había dejado de estar enamorada de él ni un solo segundo. Pero, eso sí, la jungla de su interior no desapareció en ningún momento.


6 comentarios:

  1. "disfrutando de diciembre" Me suena a plagio! jajajajaja muy bonito y muy moñas también :)

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  2. Jajajaja la verdad es que cuando lo escribí me acordé de ti x) Y gracias (por lo de moñas también) (;

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  3. Es que siendo Diciembre no se puede esperar otra cosa de nosotros, lo digo bien claro "Diciembre se hace notar y me aprieta y empuja a cosas aunque no merezcan la pena, sólo por ser diciembre"
    Por cierto, hay veces en el texto que deberías controlar porque te lías con los verbos y los narradores... es un poco lioso :S

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  4. Pardon, Je suis la même fille d'avant... Buf. Le déluge des idées. C'est pour toi, je m'ai rappellée de toi quand je l'ai vu hahahaha
    http://desmotivaciones.es/3704109/Maldito-frio#imagen
    Le froid. Le Décembre. Jum.

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  5. Lo tendré en cuenta ¡Merci beacoup, mademoiselle! (;

    Le froid. L'amour. Moi. Catastrophique.

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  6. ODIO EMPEZAR A ESCRIBIR Y A MITAD DE ALGO QUE PIENSAS QUE SE SALE VER QUE ES UNA MIERDAAAAA!!! Aarrg.
    C'est une catastrophe. Moi même, je suis une catastrophe.

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