lunes, 5 de noviembre de 2012

Paura.


Conforme crezco, mis miedos crecen conmigo, pero por ello, también cambian.
Solía tener miedo de sombras, fantasmas, ruidos en la noche y muebles crujir. No puedo evitar soltar una sonrisa al pensar que me resultaba más tenebrosa la cómoda que la oscuridad. Recuerdo acurrucarme en una esquina de la cama deseando que todo aquello acabase y, al final, lo hacía. Todo llegaba a su fin, en un doloroso silencio en el que solo podía escucharse mi fuerte respiración, mis pestañas rozarse en cada parpadeo y mi pulso acelerado. Ahora, tengo miedo a enamorarme o, incluso, a no llegar a hacerlo. Tengo miedo de que el amor vuelva a hacerme vulnerable y me desgaste por él; pero, a la vez, me horroriza pensar que jamás encontraré a nadie que me brinde el otro lado de la cama, que comparta conmigo sus besos, sus manos sobre mi cuerpo —y las mías sobre el suyo, paseando por sus hombros y sus vértebras—, sus pies fríos enfriando los míos en una de esas oscuras noches de invierno. "El amor se lo deseo a cualquiera; el desamor no se lo deseo a nadie." Solía temerle a la muerte, pero me he dado cuenta de que la vida es mucho más dolorosa. La muerte es en realidad el miedo al olvido, a que nadie te recuerde cuando tú no estés, pero siempre hay alguien que lo hace. Morir puede ser horrible, pero vivir puede llegar a ser mucho más agonizante. Antes, temía enfrentarme al mundo, ahora tengo miedo de que sea el mundo el que se enfrente a mí y no sea capaz de soportarlo. Ser fuerte se ha convertido en algo constante, algo que, si lo dejo atrás, conseguirá aplastarme. Solía tenerle miedo a perderme y ahora lo único que detesto es encontrarme. Solía temer hacer daño a los demás, últimamente lo único que me horroriza es hacerme daño a mí mismo y sufrir más de lo debido, pues creo que llevo mucho tiempo permitiéndome el lujo de aguantar el dolor. Antes, temía a las mentiras; en estos momentos temo a la verdad.
Solo me queda suspirar. Porque, es que, tengo miedo a no ser suficiente, a que enloquezca mi mente. Que no duela respirar...

3 comentarios:

  1. No me explico como alguien que escribe así de bien no está ahora mismo escribiendo libros, todos alucinaríamos.

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  2. Albedito(;, otro texto increíble de los tantos que has escrito..

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