domingo, 6 de enero de 2013

Liarme el aire y fumármelo.


No quiero montarme en aviones, quiero subirme a las nubes y ver mundo, ser un pájaro más. Pisar islas, hundirme en el mar, marcar continentes con mis huellas; arrancar la hierba con las yemas de mis dedos, mecerme con el viento, nadar en la noche, revivir con la luz del sol. Mi compañera será la soledad, mi mente mi guía y mis pies mi único soporte. Quiero odiar y amar en su justa medida, encontrar el término medio, ser mi propia balanza. Ansío sentirme arropado por culturas y admirar lo diferente, conocer a desconocidos y no juzgarnos, sencillamente, respetarnos. Quiero sentir cómo me oxido con cada bocanada, cómo cada vez que respiro envejezco unos segundos más. Que sea la última vez que tema arriesgarme, equivocarme y desvivirme; que sea la primera vez que deseé acariciar la vida y amarla aún sabiendo que no es lo que quiero. Encontrarme al perderme, correr al caminar, soñar despierto. Aprender con cada paso y no permitirme el olvidar los buenos recuerdos, pues serán mis ojos los que fotografiarán mis días. Ojalá y sienta que los años se transforman en meses, estos a su vez en semanas y, así, hasta confundir el tiempo, que no duela esperar.

Liarme el aire y fumármelo, colocarme con la lluvia, beberme el cielo, emborracharme con las estrellas, volar por tu piel y acampar en tus pupilas.

1 comentario:

  1. No hay mejor manera de encontrarse a uno mismo a través de perderse por caminos por los que nunca antes se había atrevido a caminar.

    ResponderEliminar