domingo, 31 de julio de 2011

Yo voy a enseñarte a soñar despierto.

Sigo sin créermelo. dijo mientras fruncía el ceño.
Pues, créetelo. Es la verdad. Aunque...
¿En serio, nunca has deseado poder volar? interrumpió.
Al acabar de hablar lo miró e, inconscientemente, se mordió el labio.
No. Estoy bien con los pies en la tierra. bajó la mirada un tanto avergonzado, mientras sus ojos pedían a horrores mirar los de ella.
Pero, ¿no te das cuenta de todo lo que te perderías? Esa sensación de libertad que te invade al sobrevolar las calles. Ver a todas esas diminutas personas ignorantes que no creen en la magia. Ese contacto con la madre naturaleza cuando te acompañan los pájaros. hubo un breve silencio en la conversación. Lo miró enamorada, como nunca antes lo había estado, y esperó a que él posara su tierna mirada sobre la suya. ¿De verdad que nunca habías deseado poder volar?
La verdad es que no. apreció una leve decepción. Aun así, ¿cómo sabes tú que experimentarías todo lo que acabas de decirme?
Porque yo lo he conseguido. He volado. y una sonrisa se dibujó en su rostro.
¿Cómo? preguntó con tono desinteresado.
En sueños. Ahora no me dirás que nunca has tenido un sueño, ¿verdad? rió.
Sí que he tenido sueños, pero nunca de ese tipo. Nunca he volado.
Con aquellas últimas palabras, la chica supo, enseguida, que realmente deseaba volar.
Cierra los ojos. llevó sus dedos hacia sus párpados, mientras los cerraba con dulzura. Agarra mi mano. La extendió delicadamente y no pudo evitar volver a morderse el labio. Respira hondo y empieza a soñar.
No se puede soñar despierto. dijo, manteniendo los ojos cerrados.
Tienes mucho que aprender. ella también los cerró. Ahora, te demostraré lo que se puede llegar a hacer con un pensamiento, con un deseo o con un simple sueño. ¿De verdad que nunca antes has deseado volar?
Impidió que contestara elevándolo del suelo, dejando que notara el viento tocando su cuerpo mientras ascendían lentamente
Recuerda no abrir los ojos. Te equivocabas al decir que no se puede soñar estando despierto.
Y, agarrados de la mano, salieron despedidos por el cielo. A ras de las nubes.

sábado, 30 de julio de 2011

Términos de amor.


Busco un término que te defina por completo. Pienso en "perfección" pero la vida me ha demostrado que no existe. Reúno palabras que, en realidad, solo caracterizan una parte de ti. Y, desafortunadamente, no pueden juntarse en una sola palabra. Es una terrible enfermedad que afecta a todos mis órganos, que detiene el tiempo, que puede llegar a matar. Ese sentimiento de nostalgia cuando la ves caminar sin mirar atrás. La sensación de felicidad al verla sonreír. Oír al viento susurrar su nombre. Creer ver su rostro tras cada esquina. Es, probablemente, una de las mejores experiencias que el ser humano puede vivir en sus propias carnes. Porque el ver su pelo enredado en mis manos, rozar su rostro con la punta de mis dedos y verla ruborizarse, oír su voz en tu oído, besarla mientras nos despide el atardecer; es, sencillamente, lo que hace que la vida merezca la pena. Pues la adoro, la quiero, la amo.
Y, al fin, puedo expresar todo ello en dos palabras: "estar enamorado". Sí. Estoy enamorado. De ella.

Aprendiendo de la vida.

Reflexiono, y un mar de sentimientos inunda mi alma. Me corta la respiración. Me para el corazón. Pienso en los escasos años de mi existencia y soy incapaz de recordar los buenos momentos. La negatividad ha podido conmigo y los errores del pasado vencieron las fronteras colocadas por mi ángel de la guarda. Sí. Esta vez, he permitido que me vencieran. No estoy orgulloso de ello, pero ya no hay vuelta atrás.
En este momento, mi conciencia me habla; otra vez. Intenta musitarme lo que de verdad debería saber. Lo que es verdaderamente importante. Ahora, me pongo en su lugar. Y, con miedo, hablo para mi interior, para que toda mi esencia escuche este desesperado intento por aprender de la vida.


"Me enseñaría a aceptar la realidad tal y como es, sin esconderme en mi imaginación como siempre he solido hacer. A no guiarme por palabras mal intencionadas o frases destructivas. A aceptarme con mis defectos e inseguridades, que aumentan con el paso de los días. A afrontar mis miedos. A ser valiente. A aprovechar  cada mísero instante. A demostrar a mis seres queridos lo que significan para mí, sin temer por la vergüenza, sin luego sentirme incompleto. A caer para después levantarme. A no dejarme pisar por los demás; ser fuerte. A no ser controlado por la ira o el odio. A pensar lo impensable. A cumplir lo imposible. A tocar las nubes con la punta de mis dedos y sentirme en la cima del mundo. A alcanzar mis sueños, luchar por lo que quiero, ansiar lo inesperado. A amar y a saber sentirme amado. A caminar con la mirada alta, puesta en el cielo. A sonreír ante las dificultades. A quererme. A vivir la vida. A ser feliz."